Domingo V del Tiempo Ordinario

Primera lectura:
Job 7, 1-4. 6-7 Me harto de dar vueltas hasta el alba.
Salmo 146, 1-6 Alabad al Señor, que sana los corazones quebrantados.

Evangelio:
1 Corintios 9, 16-19. 22-23 ¡Ay de mí si no anuncio el Evangelio!.

Evangelio:
Marcos 1, 29-39 Curó a muchos enfermos de diversos males.

AMBIENTACIÓN LITÚRGICA

“Vámonos a los pueblos vecinos”. Marcos presenta a Jesús, dedicado intensamente a la proclamación del reinado de Dios. El evangelista describe una jornada misionera de Jesús. Las curaciones que Jesús realiza, muestran que el reinado de Dios ha llegado a los hombres. Su dinamismo destruye la enfermedad y elimina el dolor. La acción evangelizadora lleva a Jesús a un encuentro filial, íntimo con el Padre en su oración, para regresar nuevamente al anuncio del reinado de Dios por las aldeas vecinas. La actividad de Jesús se centra en las personas pobres, en los necesitados, de las aldeas que visita. En este servicio itinerante Jesús va creando la nueva comunidad del Reino, para llevar las Buenas Noticias a las personas hambrientas de la Palabra de Dios.
Jesús comienza así a ampliar el campo de su acción misionera, imprimiendo un nuevo estilo de vida itinerante para los hombres y mujeres que le siguen.

MENSAJE BÍBLICO

Primera lectura de Job. “Mis días se consumen sin esperanza”. Solidaridad con los que sufren. El libro de Job describe la realidad que envuelve al hombre en la tierra: fatiga, nostalgia y brevedad. Job es inocente delante de Dios, pero nos habla de la experiencia de su propio dolor. Con imágenes duras describe la brevedad de la vida y el sufrimiento del hombre. El dolor es un misterio.
Segunda lectura de 1 Corintios. “¡Ay de mí si no anuncio el Evangelio!". El apóstol Pablo considera un deber el proclamar el evangelio. Se hace débil con los débiles, y todo por todos, a fin de ganarlos para Cristo. Como apóstol para Pablo la predicación es más bien un deber que un honor. Anunciar el evangelio es una urgencia obligada: evangelizar es lo único absoluto, todo lo demás es relativo.
Evangelio de Marcos. "Curó a muchos enfermos de muchos males”. Jesús tiene un día muy ocupado: cura a los enfermos, ora de madrugada y continúa predicando su mensaje. La actuación de Jesús, dedicado intensamente a la proclamación del reinado de Dios, es inseparable de la entrega y del servicio a los hombres que sufre. Jesús instala el reinado de Dios en todas las dimensiones de la vida humana.

RESPUESTA A LA PALABRA
Los fieles laicos discípulos y misioneros

Los fieles laicos son los cristianos que están incorporados a Cristo por el bautismo, que forman el pueblo de Dios y participan de las funciones de Cristo: sacerdote, profeta y rey. Ellos realizan, según su condición, la misión de todo el pueblo cristiano en la Iglesia y en el mundo.
Son hombres de la Iglesia en el corazón del mundo, y hombres del mundo en el corazón de la Iglesia”
Su misión propia y específica se realiza en el mundo, de tal modo que, con su testimonio y su actividad, contribuyan a la transformación de las realidades y la creación de estructuras justas según los criterios del Evangelio.
El ámbito propio de su actividad evangelizadora es el mismo mundo vasto y complejo de la política, de realidad social y de la economía, como también el de la cultura, de las ciencias y de las artes, de la vida internacional, de los mas media, y otras realidades abiertas a la evangelización, como son el amor, la familia, la educación de los niños y adolescentes, el trabajo profesional y el sufrimiento (DA209).

Volver