Catequesis del Papa

San Pablo y su extraordinaria herencia espiritual
 

 

Su martirio "se narra por primera vez en los "Hechos de Pablo", escritos hacia el final del siglo II. La fecha de la muerte varía en las fuentes antiguas que la colocan entre la persecución desencadenada por Nerón después del incendio de Roma en julio del 64 y el último año de su reino, el 68." La tradición narra que la decapitación tuvo lugar en el lugar conocido como "Tre Fontane" en Roma y que fue sepultado en la Via Ostiense donde hoy se encuentra la basílica de San Pablo Extramuros erigida sobre su tumba.

"La figura de Pablo va más allá de su vida terrena y de su muerte porqué nos ha dejado una extraordinaria herencia espiritual.

"Los Padres de la Iglesia y más tarde todos los teólogos se nutrieron (...) de su espiritualidad. Por eso es desde hace siglos el maestro y el apóstol de las gentes (...) San Agustín se convirtió gracias a él (...) Santo Tomás de Aquino nos dejó un hermoso comentario a sus epístolas que representa el fruto más maduro de la exégesis medieval. Un momento decisivo fue la Reforma protestante en el siglo XVI" cuando Lutero "encontró una nueva interpretación de la doctrina paulina de la justificación que lo libró de escrúpulos y ansias y le dio una confianza nueva y radical en la bondad de Dios que perdona siempre sin condiciones todo. "El concilio de Trento interpretó de forma muy profunda la cuestión de la justificación y encontró en la línea de toda la tradición católica la síntesis entre Ley, Evangelio en conformidad con el mensaje de la Escritura leída en su totalidad y unidad."

En los últimos 200 años, en el ámbito de la exégesis paulina "crecen las convergencias entre exégesis católica y protestante y hoy se esbozan consensos precisamente en los puntos del máximo disenso histórico. Esto representa una gran esperanza para la causa del ecumenismo, fundamental para el Concilio Vaticano".

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