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El candidato presidencial por el partido Cambio Democrático, Ricardo
Martinelli (c), y el aspirante a la vicepresidencia y miembro del
Partido Panameñista, Juan Carlos Varela (i), saludan a simpatizantes al
llegar, el 29 de enero de 2009, a una rueda de prensa en Ciudad de
Panamá. EFE/Alejandro Bolívar.
El respeto al derecho ajeno
El principio de igualdad entre los seres humanos es
el sustento de los derechos y las libertades para cada hombre y mujer
del planeta. Su respeto y defensa es inherente a la justicia y la paz,
que constituyen el pilar de la sociedad humana. Cuando el trato de
igualdad hacia el otro, que los cristianos profesamos en el amor al
prójimo como a uno mismo, es violentado, se afecta gravemente la
convivencia pacífica y se hiere, en lo más profundo, la esencia de
humanidad que tenemos como hijos de Dios y persona humana.
La actual alianza de grupos de oposición debe, al menos, atenuar el
ataque y la injuria que, en esa parte de los aspirantes al poder, se ha
dado hasta la fecha. Sin embargo, tal unión está lejos de garantizar que
el tratamiento entre bandos contrarios, como oficialismo y oposición,
pueda darse bajo un clima de respeto e intercambio de ideas libres de
todo gesto amenazante o actitud agresiva. Al fin y al cabo, el
antagonismo principal en la lucha por el poder, continúa como realidad
en la que unos quieren mantenerse en el poder y otros quieren acceder a
él.
Quien aspire a la paz, debe practicar el respeto hacia los demás. Allí,
en ese campo, nos hacemos iguales los unos con los otros, sin que medie
condición social o preferencia partidaria. Que ese respeto sea dado en
estricta reciprocidad, para el bien de los candidatos, de sus
seguidores, y del resto de la sociedad panameña.
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