Toda una vida dedicada a la Iglesia


 

Betzaida Toulier U. - btoulier@panoramacatolico.com

La conversación inició con un país y un personaje particular: Cuba y Fidel Castro. A sus casi 100 años de edad, Sor María Loreto, Religiosa del Buen Pastor, no olvida los inicios de la revolución cubana, su infancia y su más importante decisión, consagrarse al Señor.
Hija de padre español y madre cubana, educada en colegio católico, siente el llamado a la vida religiosa a temprana edad. “Desde que estaba en el colegio, a los 9 años de edad, cuando desaparece mi mamá”, sentí el llamado de Dios, dijo, en tono pausado, tratando de recordar detalles de esa vivencia de fe.
Nació en Matanza, Cuba el 30 de diciembre de 1909. Allí pasó sus primeros años de vida junto a sus dos hermanos, hasta que fue a La Habana a continuar sus estudios en casa de su madrina, persona de principios cristianos muy profundos.
¨Recuerdo que en el colegio hablaron de la vocación religiosa, y que la persona que sintiera el llamado y no respondiera posiblemente no se salvaba, y eso me preocupó por mucho tiempo¨, nos comentó.
Lo que en un principio fue preocupación, con el correr del tiempo y con mucho discernimiento, se convirtió en una alegre y fiel vocación a la vida religiosa de la cual ha vivido gran parte en nuestro país desde que llegó hace ya 44 años.
En 1964 llegó a Panamá junto a otras tres religiosas del Buen Pastor para fundar la Cárcel de Mujeres de la cual posterior-mente fue directora hasta que la administración pasó a manos del Estado. “Estando aquí me caí y me rompí la cadera”, dijo tras recordar que fue al momento de levantar una tolda para que entrara más ventilación y luz al taller de costura.
La cárcel estaba dividida por edades y sólo la custodiaba un guardia en la garita de entrada, algo de admirar si se tiene en cuenta que habían 100 reclusas. La Hna. María Loreto nos confirma que la salida de las religiosas se debió en gran parte a la aprobación de visitas conyugales a la cárcel, algo que en la práctica iba en contra de los principios cristianos porque se presentaban distintas parejas a visitarlas.
Finalizada la labor en la cárcel de mujeres, las Hermanas del Buen Pastor se retiraron al convento, ubicado en Paitilla, lugar donde ha permanecido la Hna. María Loreto por muchos años, dedicada a la oración y orientación espiritual de las personas que se acercan a visitarla.
Próxima a llegar a los cien años de edad, en perfectas facultades mentales y con una espléndida memoria, celebró su cumpleaños el pasado 30 de diciembre con una misa de Acción de Gracia. Hna. María Loreto, el pueblo panameño agradece su entrega y dedicación a la Iglesia, de manera especial a la iglesia que peregrina en Panamá.

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