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Conferencia Episcopal se dirige al país

La Conferencia Episcopal Panameña concluyó sus sesiones de trabajo de la
primera reunión plenaria del año, después de varias jornadas que
resultaron arduas y provechosas.
Aladino Zambrano -
aladino@panoramacatolico.com
Betzaida Toulier U. -
btoulier@panoramacatolico.com
Al finalizar la primera asamblea plenaria ordinaria, del presente año,
celebrada del 5 al 9 de enero, la Conferencia Episcopal Panameña (CEP),
dio a conocer una Carta Pastoral sobre el momento actual que vive el
país de cara a los comicios generales del próximo 3 de mayo.
A través del esquema de ver, juzgar y actuar, en la Carta Pastoral,
denominada Ante el momento político, se presentan diversos aspectos de
la realidad nacional, en el juzgar se invita a ver esa realidad con los
ojos de la Fe, para posteriormente en el juzgar hacer un llamado a todos
los políticos y a los ciudadanos en general a que no pasemos
desapercibido esta oportunidad que se nos está brindando.
Los obispos panameños tratan el tema de las elecciones como la
oportunidad para alentar la esperanza y fortalecer el camino de nuestra
democracia, exhortando a preparar un proceso democrático, limpio y
equitativo, del que todos los panameños podamos sentirnos orgullosos, y
que sea una jornada cívica ejemplar, en un clima de respeto, armonía y
paz social.
A los candidatos envían un llamado directo a distinguirse por propuestas
claras, plataformas objetivas y realistas, cuyos compromisos estén en
posibilidad de cumplir, dejando atrás los apasionamientos y rivalidades
de las campañas, y que sumándonos todos podamos construir una sociedad
más justa y solidaria.
En el documento se hace referencia al voto personal, libre, razonado y
secreto es insustituible y es un deber moral de todo ciudadano. Tocará
-se sostiene- a los electores discernir entre los candidatos, cuál reúne
el mejor perfil para el cargo al que es postulado, por ejemplo: su
conocimiento de la historia y las reales necesidades del pueblo; la
coherencia y política; su capacidad de diálogo incluyente y capacidad de
escuchar a todas las personas sin importar su condición social o
partidista; la honestidad y transparencia en el manejo de recursos
económicos; que sea hombre o mujer promotora de solidaridad y
participación; el amor y defensa de los derechos humanos fundamentales,
la vida, la libertad de expresión; la capacidad de promover la
participación ciudadana de manera activa y decisoria.
Los obispos platearon la importancia de que los laicos comprometidos
participen de manera activa en la observación electoral que lleva
adelante la Comisión de Justicia y Paz.
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