Vivir bajo el amparo del Cristo
de Esquipulas de Antón

 

Enelda Henríquez Medina de Cerrud

La fe es una virtud que crece y se mantiene en cada persona y comunidad creyente, es confiar en la bondad, el amor y el poder infinito de Dios.
El pueblo de Antón ha vivido muchos años con fe inquebrantable en Cristo, las vivencias, testimonios y hechos refuerzan la existencia de la fe y el poder de Dios mediante su Hijo Jesús.
Cada año durante las celebraciones y romería que se realiza ante el Santo Cristo de Esquipulas de Antón se observan manifestaciones y se escuchan testimonios de gratitud a Dios por los favores recibidos. Los fieles lo saludan alabándolo, glorificándolo, unos oran en silencio, se arrodillan, algunos con lágrimas en los ojos y un llanto silencioso se inclinan ante el altar expresando sus sentimientos, recordando confidencias puestas en manos de Cristo y las respuestas recibidas por la fe con que lo hicieron; otros elevan oraciones en busca de ayuda en diversas situaciones.
En las celebraciones religiosas se unen personas de diferentes clases sociales, campesinos, adultos, niños, jóvenes, profesionales, empresarios, políticos, todos atraídos por un maravilloso imán, que no es más que la fe en Cristo.
Veamos en Cristo al Redentor nuestro quien con sus brazos y oídos siempre abiertos para escucharnos y abrazarnos como hijos e hijas; que cada persona se arrodille ante Cristo y le confíe con fe su vida, las necesidades, el trabajo, la familia, los proyectos de vida, la salud y que a cambio se ofrezca el compromiso de servir con amor, vivir con rectitud, alegría y entusiasmo, siempre con la seguridad de que estamos bajo el amparo del Santo Cristo de Esquipulas de Antón.

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