Fiesta del Bautismo del Señor

Primera lectura:
Isaías 42, 1-4. 6-7 Mirad a mi siervo, a quien prefiero.
Salmo 28, 1-4. 9-10 El Señor bendice a su pueblo con la paz.

Segunda lectura:
Hechos 10, 34-38 Dios ungió a Jesús con la fuerza del Espíritu Santo.

Evangelio:
Marcos 1, 6-11 Tú eres mi Hijo amado, mi preferido.

AMBIENTACIÓN LITÚRGICA

El relato del bautismo de Jesús en el evangelio de Marcos, como en Mateo y Lucas, recoge la memoria histórica de inicio de la fe y de la experiencia pascual que vivieron las primeras comunidades cristianas. Jesús procede de Nazaret en la provincia de Galilea, llega al río Jordán para recibir el bautismo de Juan.
El evangelista Marcos intenta explicar a los cristianos quién es Jesús de Nazaret: Cuál es su identidad. Se acerca al Jordán para recibir el bautismo. Como uno más, Jesús se pone en la fila de los que esperan para ser bautizados por Juan. Es la naturalidad de las cosas de Dios. En medio de la sencillez aparece la hondura misteriosa de Dios: Inundado de Espíritu Santo, Jesús es proclamado “Hijo de Dios”. El relato del bautismo de Jesús nos revela la identidad de Jesús: El Mesías enviado por Dios. Realizará su misión como Siervo de Dios, fortalecido por el Espíritu Santo.

MENSAJE BÍBLICO

Primera lectura de Isaías. "Mirad a mi siervo, a quien prefiero”. Jesús es el “Siervo de Yavé”, el Hijo amado del Padre, Isaías describe los rasgos del Siervo: es enviado por Dios para ser portador de justicia, de luz y de libertad. Realizará su misión con mansedumbre, firmeza y tenacidad en aguantar y cumplir.

Segunda lectura de Hechos. “Ungido por Dios con la fuerza del Espíritu Santo”. Jesús, ungido por el Espíritu, hizo el bien y su vida fue un acto de entrega y de servicio a todos. Dios no hace distinciones de pueblos o de razas. Acepta a cualquier hombre religioso y honrado. Dios envió la buena noticia de la paz a Israel por los profetas. Ahora la envía por medio de Jesús.

Evangelio de Marcos. “Tú eres mi Hijo amado, mi predilecto”. Jesús en el Jordán. Con el bautismo del Señor se concluye el tiempo de Navidad y comienza su vida de misión y de actividad mesiánica. Jesús se manifiesta en el río Jordán. Marcos presenta la figura y la actividad de Juan. Mientras bautiza a Jesús, los cielos se abren y las aguas del Jordán son santificadas por la presencia de Jesús.

RESPUESTA A LA PALABRA
Bautismo de Jesús
 

El evangelio trae el relato del Bautismo de Jesús. “No tiene puesto de privilegiado a la hora de ser bautizado, sino que espera su turno, se hace uno más, uno de tantos”, con los débiles del pueblo que también quieren ser declarados Hijos de Dios.
Al ser bautizado Jesús entra en oración. En este momento la comunidad entiende el papel mesiánico de Jesús que Dios declara: “Este es mi Hijo amado, a quien he engendrado hoy”. La paloma es el símbolo de la presencia del Espíritu en el pueblo de Israel, en la hora en que el Espíritu de Dios, en la persona del Hijo amado ha venido a habitar en Israel. Es la inauguración de los tiempos mesiánicos, donde todos somos declarados hijos de Dios en la persona de Jesús.
Pero el bautismo es para todos. En Él no hay diferencia de sexo ni de cultura. Todos son invitados a vivir públicamente como hijos e hijas de Dios en la comunidad cristiana.

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