|


Un estudiante toca su instrumento durante el desfile del Día de la
Bandera, el 4 de noviembre de 2008. EFE/Alejandro Bolívar.
Loor a la Patria
Miles de personas contemplaron las delegaciones
estudiantiles y cívicas que desfilaron los días patrios en distintos
lugares del país. La participación fue entusiasta, para rendir loor a la
patria panameña con lo mejor que cada una le podía ofrendar. Sin
embargo, muy poco nos cuestionamos acerca del resto de las acciones que
hacen patria a diario.
La patria se construye desde la persona misma y su proyección hacia la
comunidad. De que nos vale el repique de un tambor o la estridencia de
una corneta, si en el corazón y en la conciencia existe un hoyo profundo
que ahoga toda voluntad de ser honesto y respetable, y de ganarse el pan
honradamente. De qué nos sirve sacrificar tantos días de trabajo, para
dedicarlo, supuesta-mente, a rendirle honor a la patria, si pensamos que
la mejor forma de celebrarla es tostándonos al sol, o emborrachándonos
en casa, o en una, dizque, diana que termina en balacera y en violencia.
Es tiempo de definir nuestra meta como pueblo y como nación, para trazar
el derrotero que nos lleve a la reconstrucción moral y cívica como país.
Si continuamos por el camino actual, aciagos días nos esperan. Es
preciso trabajar arduamente por el cambio, tanto en la población
infantil y juvenil, como en la adulta. La patria la hacemos todos, y si
todos nos esforzamos en construirla cada día, en la misma medida podemos
sentirla y vivirla todos con el corazón henchido cuando nuestros labios
pronuncien todas las veces la palabra patria.
Volver |