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28-6-2008 - 28-6-2009
Año Paulino

Carta a los Romanos
“Abrahán creyó a Dios”
Los judíos sacaban la certeza de su salvación del
hecho de ser descendientes de Abrahán. Los judíos estaban convencidos
que Abrahán se salvó por sus propios méritos: su esfuerzo, su obediencia
y su fidelidad a Dios le consiguieron la gracia de Dios. Pablo lee de
nuevo la Escritura de la justificación del patriarca.
Pablo recupera la figura del patriarca Abrahán aceptado por Dios en
virtud de su fe: “Creyó Abrahán a Dios y se le apuntó a su haber”. La
Escritura confirma por completo la tesis de la salvación por la fe. El
patriarca es declarado justo, no por sus obras, sino por su fe.
Esta confianza de Abrahán en Dios es lo que lo sitúa en las condiciones
requeridas para gozar de la alianza.
Abrahán es el padre de los creyentes. Con esta expresión la Biblia desea
señalar que Abrahán es el punto de partida para cuantos se afirman
creyentes. También está diciendo que el creyente por excelencia es
Abrahán.
Para nosotros significa también ser hijos de Abrahán, el padre de los
creyentes.
Vicente Gil M., c.m.f
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