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Primera lectura: AMBIENTACIÓN LITÚRGICA “¿Cuál es el mandamiento más
importante de la ley?. Esta pregunta la hace un fariseo a Jesús. El
pueblo de Dios tenía una multitud de leyes y preceptos. Eran unos 633.
No había aspecto de la vida que se escapara del cumplimiento de ella.
Israel estaba fuera de la ley porque no podía llegar a conocer y cumplir
toda la ley por la multitud de normas. MENSAJE BÍBLICO Primera lectura: Éxodo. “Si
explotáis a viudas y huérfanos se encenderá mi ira contra vosotros”.
El Éxodo recuerda las leyes humanitarias destinadas a los emigrantes,
las viudas, los huérfanos y los pobres. El Señor se compromete a
defender y proteger, él mismo, a los desasistidos y desvalidos. Israel
experimentó el amor de Dios durante su estancia de extranjero en el país
de Egipto. RESPUESTA A LA
PALABRA “El hombre, escribió Juan Pablo II, no puede vivir sin amar. El permanece para sí mismo como un ser incomprensible, su vida está privada de sentido si no se le revela el amor, si no se encuentra con el amor, si no experimenta y lo hace propio, si no participa en él vivamente” (RH 10). Jesús nos abre el camino de una nueva sensibilidad en la vida de los hombres con la identidad del amor de Dios y del amor del prójimo. El Papa Benedicto XVI en su Carta “Dios es amor nos dice: “Amor a Dios” y amor al prójimo se funden entre sí: en el más humilde encontramos a Jesús mismo y en Jesús encontramos a Dios”. El amor es poner la vida a disposición de la vida del prójimo. Entregar, como Jesús, la vida para que el prójimo estuviese vida. Nuestra actitud poco auténtica con Jesús puede ofuscarnos la claridad del mensaje de Dios. |