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CONTROVERSIA
¿Quién regula el alto contenido sexual en los medios?

Las escenas de sexo y violencia son una constante en todo tipo de medios
de comunicación, ya sea, canales de televisión, periódicos o la radio.

Alto contenido sexual
El sexo está presente en el contenido de lo que se transmite, en la
vestimenta de la niñez, en el baile y caminar, en la sensualidad que
incluyen los mensajes, sin discriminar la edad; eso significa que todas
las programaciones tienen alto contenido sexual y llegan a todos los
niveles; y por ello, muchas personas quieren ver, escuchar y leer esos
temas.
Sharon Pringle -
sharon@panoramacatolico.com
Existen temas en los medios de comunicación social que con llevan a
casos de violencia y sexo. Es una realidad palpable, medible y
verificable, mucho más el contenido sexual en horas donde la audiencia
son familias, que incluye a muchos niños.
Esta situación ha sido criticada infinidad de veces, pero amerita de un
análisis constante, a fin de lograr causar reacciones-cambios. Panorama
Católico, ha querido recoger, en torno a este tema, la opinión de la
catedrática universitaria Migdalia Fuentes de Pineda.
El sacerdote Rolando Aparicio, de la Parroquia Santa María de Guadalupe,
en Las Acacias.
Dos tipos de escenas están casi siempre presentes en las programaciones
televisivas, las de sexo y las de violencia. Así lo expresa Fuentes,
quien dijo que habría que preguntarse con cuántos programas educativos
cuentan las programaciones de los medios, incluso de los impresos; ella
señala que se debería analizar cuánto espacio se le dedica a la
educación, a programas culturales y a los de entretenimiento.
Aunque no cree que hablar de sexo es malo o que ese tema tenga que
eliminarse de los medios, Fuentes, considera que todo tiene su momento y
edad, ya que el tema sexual se puede trabajar con responsabilidad,
indicándole a la niñez, mediante mensajes responsables el cuidado que
debe tener de su cuerpo.
Al Padre Aparicio le preocupa que se promueva la sexualidad alejada de
la entrega recíproca entre hombre-mujer; y señala que en la mayoría de
los contenidos eróticos, no se observa una relación de dar y recibir
amor; es más bien un satisfacer los deseos propios, sin tomar en cuenta
a la otra persona; cuando la sexualidad es un don que se debe compartir.
En los tiempos actuales, se habla del concepto de Responsabilidad Social
Empresarial (RSE) que se promueve en acciones tangibles que la sociedad
percibe más que todo en la filantropía. Tal parece que es difícil
practicar este concepto en cosas intangibles, como en la promoción de
los valores.
El P. Aparicio, asegura que la RSE se empaña por los intereses
comerciales. Expresa que la tendencia es promover las empresas, buscar
la forma que las imágenes ante la comunidad se engrandezca; cuando el
ayudar a los demás, ser solidarios en sus necesidades, no debe
involucrar campañas que promuevan a una empresa a costa de la necesidad
de otros. Lamenta el incremento de la imagen de la necesidad de los
pobres; por ejemplo, cuando un supermercado regala comida, una
televisora recoge alimentos secos, o a la llegada de la escuela reparte
útiles. Esto, asegura, involucra un valor que es es pedir para ayudar,
ser solidarios con los necesitados; sin embargo esas ayudas solo llegan
a un nivel temporal, acotó.
El sacerdote sugiere que luego de analizar la realidad social, se
trabajé en campañas que incluyan la promoción de estudiantes
sobresalientes, ayuda a pequeñas escuelas deportivas, la erradicación
del trabajo infantil y otros, proyectos que, afirma, implican más que lo
que una empresa está dispuesta a invertir.
Lo anterior lo dijo el P. Aparicio basado en que por un lado, un club
cívico promovía hace poco una campaña la honradez y las buenas amistades
y, por otro lado, una agencia de autos, con vallas inmensas invitaba a
comprar su producto con la frase "juega vivo" antes que se acaben; por
lo que indica, “vivimos un pacto silencioso entre la sociedad civil,
gobiernos y empresarios, a nadie le importa el contenido de los
programas. aunque lo ven”.
En tanto, Fuentes lamentó que se confunda la RSE con la beneficencia,
pues dijo que este primer concepto va más allá e incluye compromisos;
entre éstos, el actuar con valores.
Sobre el tema de la auto-regulación en los medios, Fuentes dijo creer en
ella, pero aclaró que sería bueno hacerla efectiva, analizar qué cosas
faltan o no se ejecutan. También consideró necesario que los
comunicadores analicen, estudien y expresen si el sistema ABC ha
funcionado y, si no es así, sugirió re-evaluarlo. Aseguró que no es
suficiente decir que se recomienda “esta programación ser vista
acompañado de un adulto”, cuando existen tanta desintegración familiar y
es evidente que eso no se cumple. Y, recordó que hay cosas no pasadas de
moda, como los mensajes que enviaban a dormir a la niñez; valores que no
han cambiado y que se le pueden enseñar a la niñez de este tiempo.
En cambio, el P. Aparicio dijo no cree sea eficaz el sistema ABC, aunque
aclaró que las cosas no están sin control, pues aún hay respeto, pero
también irrespetuosos. Por ejemplo, lanzó una pregunta: ¿en que país del
mundo se le ocurre a una televisora denominar un canal “para niños” y en
la programación incluir novelas? ¿por qué emitir en eventos deportivos
comerciales de cervezas? Su auto-respuesta fue que prima lo económico,
por encima de los derechos del receptor.
Los profesionales de los medios conocen las responsabilidades que tienen
como padres. Según el P. Aparicio, los medios no pueden perder su
horizonte de dedicarse a producir programas que buscan el
entretenimiento, la venta de información y otros; pero, al querer ser
fieles a sus metas como empresarios, se olvidan de los principios éticos
que deben regir toda actividad económica. Y, dijo que los padres tienen
la obligación de atender la educación de sus hijos, ayudándolos a
formarse un juicio crítico ante la información y los contenidos que
reciben de los medios.
Migdalia Fuentes, concluye que el hogar juega una responsabilidad en
este tema, pues debe luchar contra tanto elemento de amenaza; y también
luchar entre los medios, que son los amigos de la sociedad ya que son
indispensables en la democracia. “Es una responsabilidad que deben
compartir padres y medios ya que, aunque estos últimos tienen su cuota,
los primeros no deben abandonar a sus hijos ante la comodidad que les
supone que sus hijos se refugien frente al televisor”.
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Periodista
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Sacerdote
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La periodista
Migdalia Fuentes de Pineda, consideró necesario que los
comunicadores analicen, estudien y expresen si el sistema
ABC ha funcionado, y si no es así, entonces, sugirió
reevaluarlo. |
Él Padre Rolando
Aparicio resume que la polémica en este tema “se
solucionaría si los medios no se olvidaran del marco ético
que implican sus profesiones y los padres se ocuparan de su
responsabilidad en la educación de sus hijos”. |
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