Horizonte del Sínodo de los obispos:
La Palabra de Dios, experiencia viva para todos


 

CIUDAD DEL VATICANO- El Sínodo de los Obispos convocado por el Papa para este mes de octubre buscará reforzar la práctica del encuentro con la Palabra de Dios como fuente de vida en todos los ámbitos: personal, familiar y social.
«El Sínodo sobre la Palabra de Dios ya ha empezado: no hay que esperar al 5 de octubre de 2008, cuando el canto del "Veni creatori spiritus" dé inicio a los trabajos de la asamblea presididos por el Papa, porque en todo el mundo la Iglesia ya está "dentro" de esta gran experiencia de comunión y de diálogo», escribe «L'Osservatore Romano» en su edición italiana diaria del 14 de noviembre de 2007.
«Y la conclusión del Sínodo no tendrá lugar el 26 de octubre, con la Misa que celebre el Papa: un Sínodo no se cierra nunca --añade--, no dura sólo cuatro semanas, porque sus frutos se ven en la cotidianeidad de la Iglesia, tanto en el tiempo de la preparación como en el sucesivo de la actuación».
El diario sintetiza así las claves que apunta el Secretario general del Sínodo de los Obispos, el arzobispo Nikola Eterovic, en una entrevista sobre esta gran cita eclesial sobre «La Palabra de Dios en la vida y misión de la Iglesia».
Tal tema refleja «la expectativa de la Iglesia universal», confirma: en el Sínodo precedente, hace dos años, «ya surgió el tema de la Palabra de Dios como prioritario», y «en nombre del Santo Padre pedí por escrito a los responsables de las Iglesias orientales "sui iuris", a los presidentes de las Conferencias Episcopales, a los jefes de los Dicasterios de la curia romana, al presidente de la Unión de los superiores generales, que propusieran temas oportunos de afrontar».
«Las respuestas indicaron el tema de la Palabra de Dios --recalca-- no es, por lo tanto, un tema que el Papa ha elegido por casualidad, sino el fruto de una amplia consulta eclesial».
Esta elección revela «con toda evidencia una necesidad (a los cuarenta años de la "Dei verbum", una de las cuatro constituciones dogmáticas conciliares): retomar el tema de la Palabra de Dios», y de hecho, también están llegando a la secretaría del Sínodo «muchas contribuciones de fieles laicos que viven profundamente el sentido de esta gran experiencia comunitaria», expresa el arzobispo Eterovic.
Una «feliz coincidencia» es, en su opinión, que el Sínodo coincida con el año paulino convocado por el Papa. «Con San Pablo también nosotros estamos invitados a redescubrir y anunciar la Palabra de Dios», apunta.
«Debemos actuar de manera que los fieles conozcan más la Sagrada Escritura», para lo que sería oportuno --considera— retomar también «el Catecismo de la Iglesia Católica, profundizar en la relación entre Escritura, tradición y magisterio».

El secretario general, arzobispo Eterovic, hace balance provisional
La preparación del próximo Sínodo de los Obispos está suscitando numerosas iniciativas para la promoción de la Palabra de Dios hasta el punto de que varios obispos o las mismas conferencias episcopales han elegido como programa pastoral temas relacionados con la misma.
Lo ha revelado el arzobispo Nikola Eterovic, secretario general del Sínodo de los Obispos, al intervenir en el Congreso promovido por la Facultad de Teología de la Universidad Pontificia Lateranense sobre el tema central del XII Sínodo de los Obispos, que se celebrará en El Vaticano, del 5 al 26 de octubre de 2008.
En su discurso, el prelado anunció que «se han puesto a disposición publicaciones sobre la Sagrada Escritura, tanto a nivel científico como de divulgación popular», mientras que «se organizan congresos de estudio sobre el tema sinodal y muchas personas, en especial religiosas y religiosos de los monasterios de clausura, aseguran su oración».
El arzobispo Eterovic trazó un breve repaso histórico de los sínodos precedentes, subrayando que el tema de la Palabra de Dios estaba ya en las preocupaciones pastorales, a tenor de las consultas hechas antes de los sínodos de los años noventa.
«La elección del tema de la Palabra de Dios fue acogida muy bien en la Iglesia universal -afirmó-- como lo demuestran, en primer lugar, las numerosísimas respuestas a los Lineamenta que han hecho los sínodos católicos sui iuris de las Iglesias orientales, las conferencias episcopales y otros organismos eclesiales, así como muchas instituciones monásticas, congregaciones religiosas e incluso fieles a título personal».
El tema para el Sínodo de octubre, indicó el prelado, está estrechamente relacionado con el del precedente «La Eucaristía: fuente y cumbre de la vida y de la misión de la Iglesia» porque la Palabra de Dios es uno de los «dos banquetes» de la celebración eucarística.
Todo este material será examinado por el Consejo Ordinario de la Secretaría General del Sínodo (de quince miembros, de los que doce son elegidos por el anterior Sínodo y tres son nombrados por el Papa), el 22 y 23 de enero próximos, con vistas a la redacción del Instrumentum Laboris, que servirá como documento de profundización y reflexión para toda la Iglesia. Mientras tanto, los Lineamenta han sido publicados ya, además de las ocho lenguas acostumbradas, también en árabe y chino, lo que indica las grandes expectativas que ha suscitado el tema.
El arzobispo subrayó que se advierte la exigencia de un redescubrimiento de la constitución dogmática Dei Verbum, «uno de los documentos más importantes del Concilio Vaticano II» y que, según afirma Benedicto XVI, «dio un fuerte impulso a la valorización de la Palabra de Dios, del que derivó una profunda renovación de la vida de la comunidad eclesial, sobre todo en la predicación, en la catequesis, en la teología, en la espiritualidad y en las relaciones ecuménicas».
Observó que hace falta también «un nuevo impulso al conocimiento de la Escritura que corresponde (...) al conocimiento de Jesús» y añadió que «una renovada familiaridad con la Palabra de Dios podrá tener influencia positiva en la actividad pastoral de la Iglesia en el mundo contemporáneo, en especial en la promoción de la paz, de la justicia, de la esperanza y de la caridad». «Sólo queda desear que el redescubrimiento de la Palabra de Dios aporte ‘una nueva primavera' a la Iglesia, como auguró el Santo Padre Benedicto XVI», concluyó.

Por primera vez un rabino hablará al Sínodo de los Obispos
Por primera vez en la historia de la Iglesia, un exponente de la religión judía tomará la palabra ante un Sínodo mundial de Obispos.
Shear-Yashuv Cohen, rabino jefe de Haifa, miembro de la comisión mixta formada por Israel y la Santa Sede, ha sido invitado como "delegado fraterno" a la asamblea especial del Sínodo de los Obispos sobre "La Palabra de Dios en la vida y en la misión de la Iglesia", que Benedicto XVI inaugurará el próximo 5 de octubre en la Basílica de San Pablo Extramuros.
En el pasado, habían intervenido ante los sínodos "delegados fraternos" de otras confesiones cristianas, pero es la primera vez que tomará la palabra un no cristiano.
"Es una invitación que implica un mensaje de amor, de convivencia y de paz, y veo en él una especie de declaración según la cual la Iglesia pretende continuar la política y la doctrina de Juan Pablo II", ha comentado Shear-Yashuv Cohen en declaraciones referidas por Radio Vaticano.
El rabino confiesa que ha aceptado la invitación con "algo de trepidación".
Para el rabino jefe de Roma, Riccardo Di Segni, la participación de Shear-Yashuv Cohen en el Sínodo es "un gesto relevante".

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