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CRECIMIENTO DESORDENADO
Los males del urbanismo

Rodrigo Mejía-Andrión
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Que la
ciudad de Panamá vive una situación de completo desorden, no es un
secreto, entre otras muchas que debilitan el concepto urbanismo. El
arquitecto y urbanista Rodrigo Mejía-Andrión, ha conversado con
Panorama Católico sobre este tema.
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Uno de los
principales problemas es la falta de conocimiento de la materia de
quienes dirigen la institución que rige o debe coordinar esa
materia. Por ello, la Alianza Pro Ciudad, analiza la posibilidad de
hacer un foro con la presencia de los candidatos a la Presidencia de
la República, a fin de exponerles cual es la realidad actual.
Sharon Pringle
sharon@panoramacatolico.com
El experto empieza por opinar que hay una serie de países más avanzados
que prohíben ese tipo de crecimiento desordenado. Por ejemplo, cita que
en Colombia se define el perímetro urbano. Esto, señala, permite que la
ciudad crezca hasta cierto punto, y destaca que no se saldrá de esos
límites ni siquiera porque venga un millonario y decida comprar una
finca y hacer una urbanización. Y en caso de que no haya espacios para
construir, explica, se agranda el perímetro.
Mejía-Andrión, manifiesta que está convencido que deben modificarse las
normas. Recuerda su trabajo hace algunos años, junto a otro arquitecto,
en un proyecto de urbanismo respecto a la ciudad de Panamá y, por
ejemplo, se contemplaban ideas para solucionar el problema de los
espacios para estacionamientos en la ciudad de Panamá, y también los que
existen entre edificios, en las áreas comerciales; pero lamenta que a
las autoridades no les haya interesado el tema.
“Una persona que vive en las afueras de la ciudad de Panamá, y hace un
esfuerzo por comprarse un auto a fin de viajar en comodidad hasta su
oficina, si se encuentra con problemas de estacionamientos, decide
estacionarse a cinco cuadras de su trabajo; y cuando termina sus labores
se da cuenta que le han puesto una multa por estar mal estacionado, o
que le han robado el equipo de sonido del auto”, acota.
Aunado a ello, señala, hay otros cambios que deben darse, como que debe
pensarse en las personas con discapacidad al hacer aceras. Por ello,
indica que deben haber rampas para subir desde las calles, y que las
aceras no deben estar inclinadas.
En cuanto al tema de urbanismo, el principal problema en Panamá, no
titubea en expresar, es que, como es un tema que no se estudia de
inmediato, sino que se va estudiando sobre la marcha, no interfiere con
los cortes de cintas, como algunos temas y situaciones que se mezclan
con la política.
Afortunadamente, afirma que existe una noticia alentadora, y es que el
nuevo ministro de Vivienda, aunque no es especialista en urbanismo,
entiende mucho más el problema que algunos ministros que le han
antecedido, pues fue presidente de la Cámara Panameña de la Construcción
(CAPAC). Manifiesta que, bajo su dirección, han traído a un consultor
que conoce la experiencia colombiana; y todo parece indicar que se
podrían dar importantes cambios.
Este es uno de los principales problemas del urbanismo: La falta de
conocimiento de la materia de quienes dirigen la institución que rige o
debe coordinar esa materia. Por ello, la Alianza Pro Ciudad analiza la
posibilidad de hacer un foro con la presencia de los candidatos a la
Presidencia de la República, a fin de exponerles cual es la realidad
actual.
Mejía-Andrión, piensa que no es progreso algo que hace daño, ya que es
como si se dijera que todo el alimento que se le da a un niño le
conviene, cuando la realidad indica que hay comidas que lo pueden
envenenar, que no le convienen.
En cuanto a la Ley de Urbanismo, asegura que en una escala de 10, le
pondría 8, ya que es buena, pero tiene sus defectos en la
reglamentación; pero considera que es algo que se puede mejorar, y por
tanto, es un paso positivo.
Uno de los problemas de esta ley, no teme en exponerlo, y es que
estableció la descentralización del urbanismo. En la actualidad, son 17
las juntas de planificación, y la que mejor está trabajando, informó, es
la de Macaracas, en la Provincia de Los Santos. En cambio, dijo que el
Municipio de Panamá, que se supone es el principal, donde está la gente
mejor capacitada y hay mejores recursos, no está preparado para
funcionar, ya que la ley estableció que se debía nombrar una Junta
Comunal de Descentralización, pero éste es un grupo de cinco o seis
personas que se reúnen alrededor de una mesa a discutir temas generales
y no se ponen a analizarlos.
Informó, que en el primer año de las juntas de planificación, se logró
definir el tema de las aceras, que fueran horizontes y no en desnivel.
Eso fue lo único que este arquitecto recuerda que se adelantó. Pero
manifiesta sus dudas al respecto de qué se va a hacer con la Cinta
Costera, con el transporte, y con algunas carreteras que están en mal
estado. Y en cuanto a Darién, opina que es tierra de nadie.
Según el urbanista, este sistema necesita de funcionarios que trabajen a
tiempo completo; por ello, espera que cuando la junta de planificación
se instale formalmente en el nuevo edificio del Municipio, se adelanten
las cosas como debe ser; y confía en que se puede hacer, porque sólo es
cuestión de disposición.
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