El agregado de Asuntos de Inmigración y Aduanas del Departamento de Seguridad de EEUU, Juan Carlos Estrada, habla el 9 de septiembre de 2008, en una rueda de prensa, en Ciudad de Panamá. Estrada dio a conocer detalles sobre la detención, tras una redada en Misisipi, EEUU, el pasado 25 de agosto, de 42 panameños dentro de un grupo de 595 inmigrantes ilegales que laboraban en una planta de transformadores eléctricos. EFE/Alejandro Bolívar.

Sueño caro

Los panameños que han sido apresados por trabajar sin documentos en los Estados Unidos son, apenas, una muestra de la tragedia que viven miles de extranjeros que buscan, en las naciones ricas, la oportunidad de ganar el dinero que no pueden obtener en sus países de origen. Es un drama mundial que reclama la instauración de una política social global, que tienda a mejorar la educación de toda la humanidad, y la práctica de relaciones laborales justas en todos los estados del mundo.

Nuestro país puede proveer, si aprendemos a apreciarlo y a sentirlo como nuestro hogar. Que ningún hijo o hija de esta tierra panameña se vea forzado a salir, para conseguir mejores condiciones de vida. Tenemos el ingenio y los recursos; sólo nos hace falta la voluntad y la conversión a Dios, para amarlo a El y al prójimo como a nosotros mismos.

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