CULTIVAR LA FORMACIÓN PERMANENTE Y CONTINUA
Sacerdotes deben estar preparados
ante los retos de la sociedad de hoy


El Señor Arzobispo Metropolitano José Dimas Cedeño Delgado, se dirige a los seminaristas y asistentes a la Eucaristía celebrada en conmemoración de la fiesta patronal de San José Obrero.

  • El clero de Panamá y de otras diócesis celebran la fiesta de San José Obrero, Patrono del Seminario Mayor San José de Panamá.

Aladino Zambrano G. - aladino@panoramacatolico.com

El 1 de mayo, fiesta litúrgica de San José Obrero, el clero de Panamá y de otras diócesis se reunieron para celebrar el Día del Seminario, ocasión en la que Monseñor José Dimas Cedeño, Arzobispo de Panamá, exhortó a los presbíteros a cultivar la formación permanente y continua, para afrontar los retos que la sociedad de hoy presenta.
Luego de exhortar a los sacerdotes de la necesidad de tomar conciencia de que el Seminario depende de cada uno de ellos, Monseñor Cedeño reiteró que es necesario brindarle su apoyo al Seminario, y si sientes que su misión es importante entonces deben procurar que otro tenga la oportunidad de realizar su vocación, por ello deben animar a que esta casa de formación ocupe su lugar.
En su homilía, durante la Eucaristía concelebrada, por los Obispo de David y Penonomé, José Luis Lacunza y Uriash Ashley respectivamente, como del Obispo Auxiliar, Pablo Varela, y los sacerdotes presentes en el Seminario Mayor San José, el Señor Arzobispo puntualizó que es un gravísimo error pensar que cuando uno acaba la formación se termina todo, y apuntó que se requiere tomar conciencia de la necesidad de la formación permanente y continua.
Agregó que la misma se puede dar a través de la lectura personal, del estudio en grupo y de otros métodos que ayudan a progresar en el conocimiento de las ciencias sagradas y de las ciencias humanas, porque hoy día hay que tener una buena preparación para enfrentar los retos que la sociedad moderna presenta.
El Directorio para la Vida y Ministerio de los Presbíteros, apunta que la formación permanente es una exigencia, que nace y se desarrolla a partir de la recepción del sacramento del Orden, con el cual el sacerdote no es sólo "consagrado" por el Padre, "enviado" por el Hijo, sino también "animado" por el Espíritu Santo.
También se anota que la formación permanente es un medio necesario para que el presbítero de hoy alcance el fin de su vocación, que es el servicio a Dios y de su Pueblo. La formación permanente es un derecho y un deber del presbítero e impartirla es un derecho y un deber de la Iglesia.
San José es por excelencia el patrón de los carpinteros, ya que ejerció esta profesión según nos narra el Evangelio de Mateo (Mt 13,54-55) y por extensión, lo es también de todas aquellas personas que trabajan en oficios manuales.
Así mismo, el Papa Pío IX lo declaró en 1870, patrón de la Iglesia Católica universal. También es el patrón de los seminarios católicos, de ahí que la Iglesia Católica celebre el domingo después a esta festividad el "Día del Seminario".
Este patronazgo es fácil de entender, ya que como padre, educó a su hijo Jesús en Nazaret y le preparó durante muchos años para su ministerio. ¿Quién mejor que San José para que proteja a los que serán futuros sacerdotes?

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