“Ahí tienes a tu Madre” Jn. 19, 27


 

Hemos llegado al mes de mayo, mes dedicado en nuestra Iglesia a la Sierva del Señor, Nuestra Madre María Santísima, a quien supo darle un "Sí" a Dios. Los católicos, desde que Cristo nos dejó a su Santísima Madre como herencia, creemos y estamos convencidos, que cuando se agotan todos los recursos humanos, allí tenemos a María.
Ella como buena madre, está pendiente de cada dolencia, cada necesidad nuestra. Como en las Bodas de Caná, está dispuesta a interceder por nosotros ante Jesús; más aún, en aquellos momentos en que nuestra vida sentimos que el vino se está agotando. Es al pie de la Cruz, en el calvario, cuando Jesús, viendo a su Madre tan afligida, la entrega a Juan; ese discípulo que nos representa en tan fuerte momento.
La presencia de Juan no sólo representa a la Iglesia, también nos representa a cada uno de nosotros que caminamos tomados de su mano. Si nos consideramos fieles seguidores de Jesús, llevemos a María a nuestras casas, a nuestros trabajos y aprovechemos su intercesión.
Concilio Vaticano II
El Concilio Vaticano da a la Virgen María: 33 títulos, entre los cuales tenemos:
Es la Madre de Dios Redentor. Ahí está el gran secreto de su inmenso valor para nosotros. La amamos por eso.
Es Madre de los Discípulos de Jesús. Desde el día en que Jesús en el Calvario, le dijo a Juan que nos representaba a nosotros "He ahí a tu madre", Ella nos acepta a todos por hijos suyos y nos cuida con un amor mucho más grande que el de las madres de la tierra.
María es nuestra Madre en el orden de la gracia. Para el cuerpo tuvimos una madre, nuestra mamá. Para la santidad y para poder ser hijos de Dios, el Señor nos dio a su Propia Madre, como madre nuestra.
"La madre de Dios es también mi madre", decían con gran alegría los santos.
María es la estrella de la Evangelización (Pablo VI)
Ilumina cada proceso de evangelización en nuestra Iglesia, es quien nos da el ejemplo de humildad, sencillez y sobre todo obediencia al Padre. Ella es la primera misionera, cuando recibe el anuncio del Ángel, se pone en camino a ayudar a su prima Isabel; quien a pesar de su avanzada edad, ha concebido por la gracia de Dios.
¿Has experimentado la presencia de María en tu vida?
"Experimentar la presencia de María en nuestras vidas, es un diario encuentro con la Madre, ella está continuamente llevándonos a Jesús. María está a nuestro lado, acogiéndonos con su manto celestial, guiándonos en el caminar hacia su hijo Jesús. En los momentos difíciles es cuando más sentimos su presencia. Exhorto a los jóvenes a acercarnos a María y tenerla como nuestra Principal madre y como mediadora y guía en este caminar que no es fácil.", indicó el joven Jorge Villarreal, coordinador de la Pastoral Juvenil en la Parroquia Inmaculada Concepción, Diócesis de David.
Referencias
Puedes encontrar más información sobre este tema en: "El Libro de la Virgen" del P. Eliécer Salesman.
Citas Bíblicas
Lc. 1, 47; Lc. 2, 51; Lc. 2, 48; Jn. 2, 4. Mt. 2, 11; Jn. 2, 1-11; He. 1 y 2; Ap. 12.

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