PREOCUPA A NUEVO OBISPO
Realidad socioeconómica de Bocas del Toro


Aníbal Saldaña Santamaría
Religioso agustino recoleto, obispo electo de la Prelatura de Bocas del Toro
“Obispo electo le preocupa la realidad socioeconómica de Bocas del Toro que se debate entre los grandes proyectos turísticos, y energéticos y la realidad dramática de la pobreza."

 DESAFÍOS
* El primer desafío es aceptar que este ministerio se aprende, el Obispo no nace, se hace; y esto, metiéndose de lleno en la misión que el Señor, con la llamada de la Iglesia, nos confía.
* Después están los desafíos de una Iglesia recién plantada, algo más de cien años, que necesita de más clero, que necesita suscitar y acompañar las posibles vocaciones.

Betzaida Toulier C. - btoulier@panoramacatolico.com

El religioso agustino recoleto Aníbal Saldaña Santamaría, obispo electo de la Prelatura de Bocas del Toro nació en Puerto Armuelles, provincia de Chiriquí, el día 25 de enero de 1958. Su padre Anìbal falleció y su madre Catalina con gran esfuerzo y sacrificio sacó adelante la familia compuesta por tres hermanas y un varón: María Teresa, María del Rosario, Onix Marisel, y Aníbal. A pocos días del anuncio de su nombramiento logramos entrevistarle, pese a la apretada agenda que lleva debido a los preparativos para su Ordenación Episcopal.
Padre, ¿dónde se encontraba cuando fue informado de su nombramiento como nuevo obispo de la Prelatura de Bocas del Toro y cuál fue su primera reacción?
El día que se hizo público el nombramiento me encontraba en David, Chiriquí, en la Parroquia Sagrada Familia que los agustinos recoletos tenemos a nuestro cargo. Usted se puede imaginar que, aunque uno lleve años en el ministerio, ser nombrado Obispo es algo que debe digerirse poco a poco. Digamos que, sobre todo, se requiere una buena dosis de fe para asumir que tu vida toma ahora un dirección nueva, para insertarse más plenamente, si cabe, en la vida y misión de la Iglesia.
¿Cuál ha sido su experiencia pastoral en la Prelatura de Bocas del Toro? ¿Desde cuándo realiza su labor en esta tierra?
Durante siete meses transcurridos en la Prelatura, ejerciendo el ministerio en las parroquias de Almirante y Chiriquí Grande, pude obtener un conocimiento valioso y de primera mano, del ambiente, fortalezas y debilidades, al menos, de una parte de la Prelatura. Digamos que, gracias a esto, asumo el ministerio episcopal con conocimiento, aunque sea parcial, de la realidad de la Provincia de Bocas del Toro y de la Iglesia que peregrina en estas tierras, ya abonadas, con la semilla del Evangelio.
¿Es valioso el hecho que se le designe obispo de un área donde usted ha laborado?
El año pasado cumplí veinticinco años de haber sido ordenado sacerdote, y, en todo este tiempo, la actividad ha discurrido entre las actividades propias de la formación en seminarios de la Orden en Panamá y Guatemala, la enseñanza de la teología en centros de estudios eclesiásticos y también el ministerio parroquial en parroquias del Altiplano Guatemalteco (Quetzaltenango y Totonicapán). Digamos que la formación, la docencia y la vida parroquial me ofrecen una buena experiencia para afrontar los desafíos del ministerio episcopal.
¿Cuáles son los principales desafíos pastorales que tendrá que enfrentar?
El primer desafío es aceptar que este ministerio se aprende. Como me decía el Sr. Arzobispo Mons. Dimas Cedeño, en una entrevista reciente: el Obispo no nace, se hace. Y esto, metiéndose de lleno en la misión que el Señor, con la llamada de la Iglesia, nos confía.
Después están los desafíos de una Iglesia recién plantada, algo más de cien años, que necesita de más clero, que necesita suscitar y acompañar las posibles vocaciones, que está necesitada de un laicado más formado y comprometido con la misión evangelizadora de la Iglesia. Y, por supuesto, está el reto de la inculturación del Evangelio en el mundo indígena que representa el 50% de la población total de la Provincia.
Y, por último, no como desafío, sino como contexto en el que todo lo anterior se vive, está la realidad socioeconómica de la region bocatoreña, que se debate entre los grandes proyectos turísticos, inmobiliarios y energéticos y la realidad dramática de la pobreza y marginación propia de las zonas más deprimidas de nuestro país.
¿Cuál es la fecha, hora y lugar de la Ordenación Episcopal? Por último, ¿Nos puede adelantar qué reflejará su lema y escudo episcopal?
La Ordenación tendrá lugar el 21 de junio en Bocas del Toro (Isla Colón) a las 10:00 a.m. En cuanto al lema y escudo episcopal, solamente tengo algunas ideas, no suficientemente elaboradas, pero que recogerán tanto mi trayectoria como el espíritu que anima ésta nueva labor.


Visita del nuevo obispo de Bocas del Toro a la redacción del Panorama Católico. En la foto el P. Aníbal Saldaña, Luis Alberto Díaz y el P. Martín Berástegui.

Volver