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Obispo mostró su cercanía a jóvenes estudiantes

La Pastoral Vocacional de la diócesis de Santiago, encabezada por el Obispo, Audilio Aguilar, realizó con éxito una importante visita, esta vez, al Colegio Cesar Clavel ubicado en el distrito de Cañazas.
En esta visita pudo compartir abiertamente con los jóvenes, quienes lo recibieron con mucho cariño. Presidió una Eucaristía en la que expresó a los jóvenes su cercanía, y les hizo comprender que a pesar de que están en sus vidas pasando por una etapa muy especial, como lo es la adolescencia, y que aunque unos estén empezando los estudios y otros culminando su formación académica, hay que sacar tiempo siempre para responderle también a Dios.
Tomando como referencia la primera lectura, destacó que muchas veces en la vida del hombre hay sufrimiento, y muchas veces nos preguntamos ¿Por qué se sufre? “El sufrimiento es consecuencia de no seguir el llamado que Dios hace, y eso que Dios nos llama a todos. ¿A qué les llama hoy? A responderle siendo buenos estudiantes, a darle gracias por la oportunidad de estar en el colegio”, dijo el Pastor.
Además les hizo un llamado a ser buenos estudiantes, a no ser mediocres. “En la sociedad hay tres clases de personas, los vagos, que no quieren hacer nada, los mediocres y los corruptos; el joven de hoy debe ser honesto, responsable y trabajador, pues con el desarrollo de la inteligencia, se puede sobrepasar aquella idea de que no servimos para nada”, recalcó.
Invitó también a dar gracias, por todas las personas que les ayudan, pues es una gracia aprender, formarse, y ser mañana alguien para el beneficio de la comunidad.
Manifestó que la Palabra invita a ir, hacer el bien y dar la paz, dos enseñanzas de la Palabra de Dios para todos. “No hagan el mal, el mal no es de Dios; el bien se hace con palabras, gestos y acciones. Es importante que Dios nos llama, para hacer el bien, no para dar violencia, ni maldad, sino para llevar el bien y la paz”, resaltó a los estudiantes.
Culminó diciendo que Dios nos ha llamado para ser felices, y que seremos felices en la medida en que somos capaces de responder al Señor en el llamado que nos ha hecho.
Dijo que a lo largo de la vida ese llamado se va realizando en realidades concretas: llama a ser estudiante, llama ser hombres y mujeres, llama ser buenos ciudadanos.

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