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Jóvenes evangelizando a jóvenes

A veces la percepción de ser catequista radica en que deben ser personas adultas con un largo caminar de años y fe. Y sí, de seguro es el prototipo más común en las parroquias tomando en cuenta que muchos catequistas son personas que ya no laboran o que sus hijos han crecido y pueden dedicar mayor tiempo a la acción pastoral, sin embargo, la juventud está llamada a sentir la vocación de llevar el mensaje a otros jóvenes y combinar la vivencia de ser joven con el testimonio de enseñar y transmitir la Buena Nueva de forma interactiva. Y aunque los adultos tienen un amplio conocimiento, los jóvenes tienen la capacidad para prepararse a través de formaciones y estudios bíblicos y apoyándose en sus vivencias actuales pueden brindar ejemplos claves o dinámicas que gusten a la juventud de catequesis, especialmente en confirmación, donde muchos jóvenes entran por obligación al inicio o sin tener conocimiento de la importancia de dicho sacramento.

Muchas parroquias han hecho experimentos sociales en que dan paso a jóvenes de pastoral juvenil de un tema de catequesis por una jornada, siendo los resultados muy positivos, sobre todo en el punto de que a través del lenguaje y la forma de pensar, es fácil que un joven evangelice a otro. Por eso, la invitación de hoy es a explorar este servicio pastoral tan bonito que no sólo es dar una clase, sino tocar el corazón de cientos de jóvenes en un aula que debe proyectar un ambiente de alegría, paz y ganas de aprender para enamorarse más y más de Jesús y su Palabra. Quizás tú puedas ser el próximo catequista de tu parroquia que lleve a muchos jóvenes a convertirse. ¡Ánimo!

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