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III Congreso Nacional de Pastoral Juvenil
“Jóvenes Misioneros, testigos del amor de Cristo”

 

Los jóvenes de la Pastoral Juvenil Nacional de Panamá, reunidos en el III Congreso Nacional de Pastoral Juvenil del 9 al 11 de julio de 2010, bajo el lema: “Jóvenes Misioneros, testigos del amor de Cristo”, convocados por el Señor en el Centro Monte Tabor, Diócesis de Colón Kuna-Yala, enviamos un saludo fraterno a la sociedad panameña, especialmente a la juventud.

Como Iglesia joven, a la luz de las ciencias sociales y el espíritu de Aparecida, hemos discernido sobre: los contextos y estructuras sociales de Panamá que influyen en el ser y hacer de los jóvenes panameños, la tecnología y la comunicación, ecología y desarrollo sostenible, el sentido de lo Sagrado en la vida de la juventud y su relación con la Iglesia, y la Pastoral Juvenil como animadora del discipulado misionero de los y las jóvenes, todo esto reflexionado en función del y la joven como sujeto fundamental de la Construcción del Reino y la civilización del amor.

Frente a las dimensiones reflexionadas, consideramos que:

  • Ante las nuevas tendencias sociales que generan vacíos existenciales, los que conducen a la violencia y delincuencia, debemos promover una Pastoral Juvenil centrada en formar jóvenes con valores y principios humanos y cristianos para que, en Cristo, den sentido a su vida y construyan una sociedad basada en la civilización del amor.

  • Ante la crisis familiar debemos promover entre los jóvenes y sus familiares la comunicación “afectiva y efectiva” para propiciar la integración familiar y hacer de ellas una “escuela formadora de valores”, “patrimonio de la humanidad”.

  • Ante la seducción que experimentan los jóvenes por la tecnología y los medios de comunicación, debemos potenciar una conciencia crítica para discernir y optar con recto juicio ante la saturación de información, igualmente, debemos aprovechar las oportunidades que éstos nos ofrecen para comunicar el mensaje de Cristo.

  • Ante el desconocimiento de leyes ecológicas debemos crear espacios de concientización y educación ambiental para incidir en las autoridades y no permitir que, en las mismas, prevalezca lo material sobre el valor de nuestra vida y nuestro planeta.

  • Ante una fe superficial y conformista, debemos fortalecer procesos de formación que favorezcan la experiencia de Jesús resucitado entre los y las jóvenes e implementar nuevos métodos de evangelización para propiciar una adhesión personal y comunitaria a Jesucristo.

  • Ante la tendencia de una pastoral de conservación debemos propiciar espacios de animación y formación de nuestros agentes para desarrollar una PJ misionera.

  • Ante estas situaciones, estamos convencidos que la Iglesia joven de Panamá, es portadora del mensaje sagrado del amor de Cristo y como tal, ha de iluminar nuestra sociedad.

  • Frente a estos desafíos, animamos a toda la juventud panameña a vivir con valentía el mensaje de Jesús que nos pide coherencia de vida en medio de una sociedad convulsa que arrastra a los y las jóvenes a situaciones de vida autodestructiva, que busca perdamos de vista nuestro ser como hijos e hijas de Dios, producto de un desenfreno económico que trae como consecuencia la marginación de los hermanos más vulnerables de la sociedad. La Iglesia, de la mano de Jesús, nos invita a ser discípulos misioneros en medio de la violencia y agresión psicológica que viven nuestros jóvenes.

  • Exhortamos a la juventud panameña a construir una cultura de paz, fundamentada en el amor de Jesucristo, en Él, los y las jóvenes, en general, debemos favorecer acciones concretas en pro de un cristianismo activo y asumirlo como un estilo de vida dentro de la sociedad que determina el futuro de nuestros pueblos.

  • Animamos a todos aquellos hermanos que tienen experiencia en el caminar de la juventud a sumarse a trabajar por el desarrollo integral de los y las jóvenes, esperamos poder contar con todos sus aportes.

  • Invitamos a los sacerdotes, asesores juveniles y adultos que apuesten por la “opción pastoral por los jóvenes”; al igual que Jesucristo, acompañen y orienten, de forma amorosa y constante, a la juventud que hoy es invitada a ser sal y luz de nuestro país.

  • Pedimos a nuestros obispos que se unan, de manera más estrecha, y acompañen los procesos de convocación, organización y desarrollo de la Pastoral Juvenil, en miras a la construcción de la civilización del amor a la luz de Aparecida.

  • Motivados por la Palabra de Dios y su amor, manifestado en la persona de Jesús, los y las jóvenes de la Pastoral juvenil panameña, nos comprometemos a vivir, guiados por el Espíritu Santo, en coherencia con el mensaje evangélico y ser discípulos misioneros de la juventud, testigos del amor de Cristo.

    Ponemos en el corazón de María todos estos sueños y compromisos, suscitados por el Espíritu de Cristo resucitado; Ella, nuestra Madre, interceda por nosotros.

    Santa María, La Antigua, Reina de la juventud, ruega por nosotros.

    Dado en el Centro Monte Tabor, Colón a los 11 días del mes de julio de 2010

    Doy fe,

Mons. Uriah Ashley
Obispo de Penonomé
Responsable de la Comisión Nacional de Pastoral Juvenil

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