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¡UN LLAMADO
AL DIÁLOGO!
Pronunciamiento de la Conferencia
Episcopal Panameña sobre los últimos hechos de violencia sucedidos en la
provincia de Bocas del Toro.
La
Conferencia Episcopal Panameña lamenta profundamente los hechos
violentos ocurridos en el día de ayer, jueves 8 de julio, que han dejado
el saldo doloroso de muerte y heridos entre pobladores y policías,
incluso la toma de rehenes.
Recordamos que la vida es un valor supremo que en cualquier
circunstancia debe ser protegida por todos y especialmente por quienes,
en cumplimiento de su deber constitucional, deben procurar la seguridad
y el restablecimiento del orden en el marco del derecho y la justicia.
La sociedad y sus organizaciones tienen el derecho a expresar sus
divergencias y su descontento, pero deben hacerlo respetando las leyes,
los derechos de terceros y, en ningún caso, pueden actuar con violencia
y coerción, ni destruir la propiedad pública y privada.
Hacemos un llamado a la serenidad y demandamos que, de manera inmediata,
cesen los enfrentamientos entre grupos y autoridades. Es urgente que se
proceda en el más breve plazo a restablecer el canal del diálogo, que
nunca debió ser interrumpido, y que debe ser utilizado como la única vía
para resolver pacíficamente los conflictos.
Estamos convencidos de que el diálogo y la negociación son los caminos
idóneos para llegar a superar las causas que generan los conflictos y
establecer las condiciones para la gobernabilidad democrática y la
convivencia pacífica entre los ciudadanos.
Conscientes del deber que todos tenemos de proteger la vida y los
derechos fundamentales de las personas, llamamos tanto a las autoridades
como a los dirigentes sociales y sindicales a optar por el diálogo
sincero y respetuoso. Nos mantenemos atentos al desarrollo de los
acontecimientos y disponibles para colaborar, desde el ámbito de
nuestras competencias, a fin de devolver la tranquilidad a las
poblaciones afectadas.
Dado
en la ciudad de Panamá a los 9 días del mes julio de 2010.
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