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Dos nuevos sacerdotes a los pies de la Patrona

El pasado sábado 9 de septiembre desde las 7 de la mañana se dejaban ver feligreses de diferentes parroquias que llegaban con sus paraguas y bien abrigados al Parque V Centenario. Con devoción y sin darle mayor importancia a la lluvia se dispusieron a rezar el Santo Rosario junto a su Arzobispo, Monseñor José Domingo Ulloa.
Caminaron menos de un kilómetro hasta llegar a la Iglesia San Fran Francisco de Asís, ubicada en el Casco Antiguo para vivir una ceremonia de gozo inmenso, una gran fiesta con muchos motivos de alegría; los 504 años de la creación de la primera Diócesis en Tierra Firme, en este continente americano y el paso decisivo que han dado en sus vidas dos jóvenes que eligieron entregarse por completo a Cristo en el servicio de su Iglesia.
Los dos diáconos, alumnos del Seminario Mayor San José que han sido ordenados son Justo Rivas, de la parroquia San Martín de Porres de Cerro Batea y Pedro Rodríguez, oriundo de Santa fé de Veraguas.
El Arzobispo Monseñor José Domingo Ulloa Mendieta, felicitó a estos dos jóvenes, por el paso tan importante que daban en sus vidas y agradeció a sus padres, familiares, catequistas, formadores, personas que intervinieron en este proceso. “Esto nos hace comprender la importancia de la comunidad cristiana en los procesos de acercamiento a Dios y a los hombres”, afirmó.
De forma enfática resaltó el papel tan importante que han jugado en sus vidas, estas personas que con su testimonio y enseñanzas les ayudaron a encontrarse consigo mismo y con Dios.
En su homilía Monseñor Ulloa, les invitó a servir como sacerdotes las 24 horas del día, sin miedos y a no defraudar esa confianza que Dios ha puesto en ellos, “correspondan fielmente y demuestren que vuestro corazón generoso sabe responder a las misiones que por su voluntad les confía” afirmó.
Destacó la figura de la Virgen María, “Ella la que por su convicción, es el prototipo de quien lo arriesga todo, por vivir la fe” y también resaltó la figura del Padre Héctor Gallego, mártir y servidor del pueblo que marcó con su ejemplo la comunidad de Santa Fe de Veraguas.
A juicio del Arzobispo mientras los poderosos se esfuerzan por conducir la historia bajo los criterios del poder, el tener y el dominio, dejando al lado una cantidad de empobrecidos, Dios va realizando su acción en el mundo con criterios diferentes, con personas libres y liberadas. Les exhortó ante esta realidad a imitar a María que proclama la grandeza de Dios no sólo con los labios sino que lo pone en práctica en cada instante de su vida.
En la ceremonia
Los clérigos recibieron la bendición del Arzobispo al imponerle las manos y hacerles la oración que los consagró como nuevos ministros de la Iglesia Católica. Posteriormente recibieron los ornamentos como la estola y los santos crismas. Los obispos y sacerdotes que les acompañaron en la ceremonia también impusieron sus manos sobre ellos.
Al momento de la consagración, tanto los sacerdotes como familiares y presentes, mostraron gestos de emoción y hasta derramaron lágrimas por el momento de santidad que se vivió en el sagrado recinto.
Los nuevos sacerdotes celebraron sus primeras eucaristías en sus comunidades parroquiales de origen acompañados por sus familiares y amigos.

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