DiócesisVicariato Apostólico del Darién

Comunidad El Real demuestra su gran fervor mariano

El pasado 15 de agosto la comunidad de El Real de Santa María, celebró su fiesta patronal en honor a Santa María la Antigua. Fiesta que se viene celebrando desde hace muchos años. El pueblo realeño, demuestra su fervor por la Madre de Dios y el orgullo de tener desde tiempos que se pierden en la memoria a la imagen de la Antigua.
La comunidad se preparó con anticipación, se organizaron las novenas y en el pueblo se realizaron las tradicionales actividades sociales, en las que se vive la alegría y algarabía de la fiesta popular, tan común en los pueblos antiguos de Darién.
El sacerdote Gustavo Rivas, párroco de esta comunidad afirma que se trabaja por dar un giro y hacer de estas fiestas una experiencia de iglesia, se aprovecha tantos las charlas pre-bautismales, las novenas para enfatizar el compromiso evangelizador de la comunidad y su vocación cristiana en el mundo.
Para la víspera de la fiesta, se invitó a monseñor Pedro Hernández, obispo del Vicariato de Darién para que presidiera las eucaristías programadas.
En la solemnidad el obispo enfatizó en su homilía el papel importante que juega la presencia de María en la historia de la salvación y cómo ella ha venido acompañando la historia de la Iglesia y de los pueblos de América Latina en el proceso de la evangelización.
Instó a la comunidad de El Real a fijarnos en lo más importante, la sencillez de María, su humildad pues en medio de esa historia callada y silenciosa Dios va haciendo grandes cosas con ellas, se debe evitar quedarse en lo puramente exterior: los adornos, las flores y el colorido, la música y olvidar lo más esencial de la presencia de María en medio del pueblo.
El padre Rivas y el equipo misionero, conformado por las hermanas salesianas invitaron a la comunidad a disfrutar un almuerzo ofrecido por los padrinos de la fiesta.

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